Día 3
Restauración
Hace un rato que no escribo,pero eso no me ha impedido pensar en mil cosas que quisiera contarles y hoy quiero hacerlo compartiendo una ¡experiencia de VIDA! jajaja...
Hace ya un tiempo, poco más de un año, pasé por una serie de situaciones poco agradables, al ocurrir todas prácticamente en el mismo momento hicieron que física y emocionalmente me transtornara, me deprimiera... me rompiera.
De entre las personas que me rodeaban: mi familia (cabe a clarar que hablo de mi familia no solo de aquella de sangre, si no esas personas que sin poseer esa singular caracteriztica se han portado como tal) no podía ayudarme, estaba igual que yo y no podían ofrecerme respuestas, mis verdaderos amigos se encontraban muy lejos y preferí no preocuparlos haciendo que vinieran, mis "amigos" cercanos prefirieron fingir que no se daban cuenta... apoco te pasó algo??? o se limitaban a escuchar, no más; mis conocidos se alejaron y unos cuantos se sintieron superiores al verme así, los causantes de mi daño (podría decir enemigos, pero no lo son, aveces las personas que más daño te causan son las que más quieres, aquellas por las que darías la vida y aunque la prudencia te dice aléjate, las mantienes siempre cerca) solo dijeron hey! te repondrás! todo lo que se rompe se puede volver a pegar a lo que respondí: "pero siempre se verá la marca, una vez pegado el objeto pierde su valor, ya no es el mismo, parte de el se perdió..." y permanecí con esta filosofia durante mucho tiempo.
Y es que de verdad lo pensaba!; verán, en mi casa, mi mamá es adicta a esas figuritas de porcelana, por las que podrán encontrarlas por todas partes y por lo mismo es normal que constantemente alguna muera ¬¬, la mayoria sin intención... otras muy feas... bueno... para que entrar en detalles!!!! jajajaja, el caso es que cuando alguna se rompe, la reacción principal es..."mamá me matará!" así que hay dos opciones: uno (la más común y solicitada) tirarla u ocultarla y fingir demencia cuando preguntan por ella, y dos (aplica con aquellas figuritas especiales a las que se les tienen cariño, son tan grandes que su ausencia sería evidente o le gustan mucho) tratar de pegarla y para ello el proceso es complicado... recoger y tratar de encontrar hasta el más mínimo pedazito, lo cual ya lo vuelve complicado, debido a que por la fragilidad del material es común que algún fragmento quede reducido en polvo y al haber rastros de éste sabes que la empresa no será fácil, encontrar un lugar adecuado para realizar el trabajo (lejos de la vista y alcance de ella) y después, tratar de encontrar el mejor adherente...
Entre los usados se encuentran:
-Silicones: en todas sus gamas... frios, con alcohol, en base de agua, los que requieren calor, en fin... NO FUNCIONAN. Dejan un espacio entre los materiales por lo que, aunque adhiere, la figura se ve fea y fragmentada. por no decir que son extremadamente sucios y los trabajos bien realizados son solo por grandes maestros dignos de admiración! jaja
-Pegamentos: blanco, amarillo, etc... NO SIRVEN. Ciertamente pega la figurita... pero la deja con un acabado... que por más que uno trate de ocultarlo se nota la intromisión en ella.
-Cemento iris: mucho ruido y pocas nueces... en mi opinión solo sirve para papel y no es de los mejores pero te da un viaje! uyy!!! jajajaja... (ya saben...se aceptan críticas y comentarios)
-Colaloca: en plastilina epóxica mezclable, brocha y gotero... y aquí me disculpo por lo comerciales jajaja pero entrar en composiciones químicas no es lo que nos atañe en estos momentos jejejeje ... sin duda el que mejor adhiere perfecta y limpiamente es el gotero, aunque eso de "adhiere de por vida" creánme.. lo eh comprobado infinidad de veces y no es verdad... jeje lo malo de este producto es que por su consistencia que se evapora para no dejar rastro, no cubre aquellos pequeños pedacitos que se pulverizaron y de los cuales carecemos, podriamos emplear en estos casos la plastilina..pero siempre tiene ese color verde tan feo que despues el proceso de pintarlo sería la labor... y eso sin contar el que te caiga en la piel y despues tengas que estarte chupe y chupe para poder quitarlo sin dolor..por que el agua es más lenta...jajaja
Conclusión... todos pegan... algunos más otros menos, pero a final de cuentas se nota! ya sea por alguna marca o por los espacios que quedan en la figurita, y esto considerando que sea solo de porcelana, por que si cuando se rompe descubres que era de pasta, de hueso, de yeso o cerámica el tratamiento será diferente. Bien. Con base a estas experiencias es que formulaba mi opinión.
Es que seamos sinceros, quién pone más esfuerzo para reparar este tipo de cosas??? sabes que ya no será la misma, será más débil y que cuando se vuelva a caer estará perdida... o peor aún, cuando mamá sacuda y la limpie sentirá los bordes y ya no la querrá... gritará, preguntará quién fue el responsable? y terminarás aceptando el error, pidiendo perdón y de todas formas la figurita se irá a la basura. Fin de su historia.
Ahora transladémoslo a los seres humanos, cuando nos lastimamos fisicamente usamos nuestra versión de pegamentos dependiendo del tamaño de la herida: yodo, mertiolate, alcohol, agua oxigenada, violeta, etc, etc... si es más grande lo tapamos con gasas, curitas, vendoletes, si es peor... se sutura, se coloca una férula, un yeso, tornillos, metal... cómo sea quedará una cicatriz, o el miembro lacerado se hará más débil... aveces dolerá con el tiempo aunque cierre por completo... tampoco es el mismo, aquí no te tiran, pero te hacen a un lado, tambien te piden una disculpa, pero eso no elimina el daño... y eso suponiendo que te piden una disculpa, por que hay personas que se limitan a decir: "ya sabes lo que opino de las disculpas"...
Entonces??? qué sucede en lo emocional?... dónde no es tan fácil poner alicientes, pegamentos???... lo mejor son las palabras... pero esas no siempre llegan a tiempo o al lugar indicado; que te expresen sentimientos... pero no lo hace la persona que te puede hacer sentir mejor... y entonces te rezagas más, te alejas de la gente por que no te entienden... se opta por el silencio, la misantropía... la soledad...
Y es al llegar a este punto, la soledad, que tenemos un problema, porque creemos que ésta es nuestro único aliciente, nuestra verdadera compañía, nuestra mejor amiga. Cuántos lobos esteparios no hay vagando por el mundo? luchando en su teatro de tragedia, destruyendo con sus propias manos lo poco bueno que les queda para poder sentirse a salvo por completo... pero es eso lo mejor???
Es entonces que ocurrió lo siguiente. Mi mamá no sólo es adicta a las figuritas antes mencionadas, si no también es fan de la religión y de las tradiciones de ésta. Así es que cómo en muchas familias mexicanas católicas hay un pequeño "Niño Dios", ya saben, esos bebés de rostro serio y bonachón hechos con yeso que venden en cantidades industriales en épocas navideñas para emular en la celebración el nacimiento de Jesús y los contratiempos que hubo antes de su adoración... pues bien... teniendo en nuestra casa uno de esos, a causa de los celos de mi sobrinito... murió... sip, se hizo cachitos. Una parte de la cara calló por un lado, la otra parte por el otro, el cráneo se fracturó...el cuerpo rodó...los brazos y las piernas se desmembraron... fue una verdadera masacre!!! y aún así el pequeño seguía sonriendo.
Después del respectivo regaño y castigo al responsable de tan horrible acontecimiento, se nos presentó el dilema entre si se tiraba o qué procedía? ya que se supone que fue bendito... tirarias a Dios a la basura???? sería pecado aferrarte a algo material aunque fuese de naturaleza religiosa?? pero se vería muy feo parchado... era eso vanidad??? y entonces la respuesta que se les ocurrió fué: "Ella es diseñadora que lo arrégle!" O.O y como el mal del diseñador es que te vean cara de arquitecto, albañil, carpintero, decorador de interiores, cositas y ahora restaurador, pues no tuve más remedio que aceptar la misión.
Junté como de costrumbre las partes, vi que mucho se había vuelto polvo así que quedarían muchos huecos, y entonces venía la prerrogativa... con que tipo de material lo repararía?? despues de una profunda meditación dí con que tenía que ser con un material similar al original y sin embargo no podía ser el mismo, ya que tenía que ser maleable y manipulable por completo para poder trabajarlo poco a poco y que quedara justo como lo deseaba.
Después de una visita a Lumen (sí..otro anuncio! jajajaja...pero es el dueño de mis quincenas qué esperaban??) dí con el material perfecto y comencé la labor, uní los trozos, modelé la forma siguiendo la original, la mejoré un poco en donde se podía y esperé... tenía que secar, después lijé puse un poco más, volví a esperar, lijé de nuevo y después vino la pintura, no podía ponerla así nada más... tenía que igualar tonos, buscar técnicas para que se viera las sombras, dar realce a los músculos, en los dobleces y pliegues de la piel, difuminar para que se viera lo sonrojado de sus mejillas, delinear los ojos para dar esa mirada profunda, esperar de nuevo a que se seque... y despues aplicar una laca para darle ese brillo mate que les caracteriza... ciertamente fue un proceso largo, delicado, por momento desesperante pero puedo decirles que los resultados me complacieron bastante y hasta me sentí orgullosa de ello... el momento de presentarlo a mis jueces llegó, cuantas personas lo vieron jamás pensaron que dias antes había estado a dos palmos de ir a la basura... la restauración había sido un éxito.
Se acaba aquí la historia? no!!!... cómo les comentaba en un inicio los accidentes suceden, ya sea por torpeza o lo que sea meses después el pequeño Señor se volvió a caer... como siempre esperé que la muerte de esta ocasión fuese inminente, y eh aquí mi experiencia de vida... no fué así... se rompió pero sólo en aquellas partes que la ocasión anterior no había tocado... parecía como si hubiese fortalecido las otras partes, la cabeza intacta, los miembros igual... sólo un par de dedos salieron heridos y el torso, ahora estoy en la labor de volverlo a restaurar esperando fortalecerlo todo, que dure mucho tiempo más y pensando, que siempre que alguien nos hace daño buscamos la solución rápida, la apresurada por la urgencia para sentirnos mejor, pero eso no la vuelve en la correcta, ayuda, sí...pero no cura por completo.
Ahora no sólo estoy restaurando al pequeño Señor, si no estoy en mi propio proceso de restauración... el primer paso, ya fué hecho, recogí los trozos y ví que servía, que no... tiré lo que se hizo polvo y veo los huecos que han quedado, ahora estoy en busca del reparador, tiene que ser algo similar a lo que yo tenía de inicio...pero tiene que ser mejor, tengo que poder modelarlo y mejorar en algunas partes, con tiempo, con mucho cuidado y esperar... sé que tendré que lijar, volver a modelar, esperar, lijar una vez más, pintar, igualar colores, esperar, barnizar, esperar... y sé que será un proceso muy largo, delicado, que me estresaré, me desesperaré... pero espero que al final me sienta orgullosa de lo que he hecho y mejor aún, saber que no solo reparé, sino que fortalecí toda la estructura.
Cuando esté el proceso completado espero poder compartiles mis resultados, por el momento eh colgado el letrero de "Restauración" en la puerta para evitar el paso a los curiosos y que nadie pueda ver hasta que el trabajo esté terminado...
Fin de pensamiento.
P.D. Se reparan niños Dios!! jeje
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